Excavaciones en Khibert Qumrán


Excavaciones en Khirbet Qumrán

Entre 19591 y 1954 se hicieron excavaciones en Khirbet Qumrán. Esta comunidad esenia, con las cuevas circundantes, es el lugar más fructífero de manuscritos. Los miembros de esta comunidad transcribieron los manuscritos y los preservaron al esconderlos en las cuevas. Los esenios de Khirbet Qumrán, once kilómetros al sur de Jericó, cerca de las orillas del Mar Muerto, estaban a la par de los fariseos y los saduceos en importancia en el judaísmo sectario. Este sitio se ha vuelto en uno de los lugares de más publicidad de Palestina debido a los fenomenales manuscritos hallados en los precipicios sembrados de cuevas.

Las excavaciones de Khirbet Qumrán han autenticado completamente este sitio como el centro del judaísmo esenio. Como resultado de la recuperación de monedas, alfarería y restos arquitectónicos, ahora se puede contar la historia de la ocupación en Qumrán. Se trazan cuatro períodos en la historia posterior de este sitio   

Período 1
Este período se extiende desde su fundación alrededor del 110 a.C., bajo Juan Hircano. Se recuperaron numerosas monedas de este gobernante, así como de otros regidores asmoneos incluido Antígona 40-37 a.C., el último de esta línea, hasta el séptimo año de Herodes, 31 a.C. Para esta fecha un terremoto aparentemente destruyó este sitio.

Período 2    
El segundo período en Qumrán data de la reconstrucción y expansión alrededor del año 1 a.C. hasta la destrucción romana en junio del 68 a.C. Durante esta era en el tiempo de la vida de Jesús, Juan el Bautista, y los primeros apóstoles cristianos, Qumrán floreció e influyó sobre el judaísmo y la iglesia cristiana primitiva. Se han hallado monedas del reinado  de Arquelao, 4-6 d.C., y del tiempo de los procuradores romanos al segundo año de la primera revuelta judía en el 66-70 d.C. El ejército romano, que tomó Jericó en junio del 68 d.C., evidentemente también capturó Qumrán. Una moneda, marcada con una X, pertenecía a la décima legión. Se hallaron puntas de flechas de hierro en una capa de ceniza en la excavación.

Qumrán sucumbió frente a la ocupación romana
Algunas monedas describen a Judea Capta. Estas datan del reinado de Tito, 79-81 a.C., y marcan el Período 3 como la ocupación romana después de la destrucción de Jerusalén en el año 70 d.C. Evidentemente las estructuras de Qumrán se convirtieron en cuarteles del ejército lo que indica que la guarnición romana se asentó allí desde 68 al 100 d.C. En esta fecha el sitio fue abandonado según parece.

Período 4
Se distingue Qumrán por la reocupación del sitio durante el control de la segunda revuelta judía en el 132-135 d.C. Las monedas que datan de esta fecha indican que los judíos hicieron allí su última resistencia para expulsar a los romanos de su territorio. Después de esto, Qumrán se hundió en la oscuridad.



Restos arquitectónicos en Qumrán
EL mayor edificio en Qumrán mide 30 por 36 metros y conforta el centro comunal y la conexión del complejo. En la esquina noroeste había una torre de defensa masiva con paredes gruesas reforzadas con un terraplén de piedras. Algunas monedas pertenecientes al período de la segunda revuelta judía (132-135 d.C.) dan testimonio del uso que se le dio como fortaleza contra del poderío romano.

Junto con el salón de reuniones generales está el vestíbulo principal del edificio mayor. Aquí se ubicaba el scriptorium. Los numerosos tinteros del período romano, y hasta tinta seca, indican que los escribas de la comunidad transcribieron los manuscritos.

Además, en el complejo había dos cisternas (artificiales) cuidadosamente emplastadas. Eran instalaciones para abluciones y bautismos. De las posiblemente cuarenta cisternas y estanques, la mayoría se debió utilizar como depósitos de agua debido al clima tan seco y cálido.     

De gran interés es el cementerio que contiene cerca de mil tumbas. De Vaux excavó muchas de estas tumbas. Se destacan por su falta de joyas y ningún vestido de lujo.



Khirbet Qumrán y los esenios

No solo las excavaciones en Khirbet Qumrán demuestran que fue el centro del judaísmo esenio, sino que tres autoridades que fueron testigos contemporáneos aseveran el mismo hecho. Estos son Josefo, Filón y Plinio. Este último, por ejemplo, ubica a los esenios precisamente en el lugar en que se sitúa Qumrán, este es, “al lado oeste del Mar Muerto”. También señala que la ciudad de En Gadi se situaba “bajo los esenios”.  

Josefo relata el carácter altruista de los esenios, así como la industria y la vida comunal. Él ensalza el amor por el esfuerzo en común, dice que se vestían de blanco y describe el período de prueba de tres años antes de ser admitidos en la secta, y otras fases de disciplina. También menciona las variadas purificaciones y dice que son cerca de cuatro mil. Comenta el celibato, la piedad, las convicciones sobre la inmoralidad y la creencia en la recompensa de los justos.

Filón da una descripción similar de este grupo en el judaísmo. La biblioteca en Qumrán da fe sobre su gusto por la Biblia y la literatura. Esto se refleja en la información que dan Filón y Josefo. Los esenios copiaron cuidadosamente las Santas Escrituras y sufrieron para preservarlas.


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